Bruma explora la ritualidad de los gatos desde una mirada suave y cotidiana, a través de la mancha y formas que aparecen y se desdibujan. Es ligereza y pomposidad, una forma de ver la vida desde un lado más amigable. Más despreocupado, como la actitud de un gato hogareño.
Desde este lugar, llevamos el arte a un objeto cotidiano como es un cuaderno o un sticker, como compañero en la rutina diaria.